28-11-2017 | Dermoconsejera | Productos Martiderm

Nutricosmética capilar para prevenir la caída del cabello

La caída del cabello es una de las consultas dermatológicas más frecuentes, así como una de las preocupaciones más generalizadas tanto entre hombres como entre mujeres. La caída del pelo forma parte del ciclo fisiológico capilar, pero existen múltiples factores que pueden intervenir para potenciar el incremento de la pérdida capilar.   

Sin embargo, no todo son malas noticias. La nutricosmética capilar puede prevenir la caída capilar no fisiológica e intervenir para minimizar los efectos negativos de los factores que aumentan la pérdida capilar.  

 

Causas de la caída capilar 

 El factor que más incide en la caída del cabello es la predisposición genética y el efecto hormonal que puede producir la concentración de andrógenos tanto en mujeres como en hombres. En el caso de las mujeres, la menopausia puede incurrir en el cambio de pérdida-regeneración del ciclo capilar por los cambios hormonales que se producen durante el climaterio.  

La cantidad habitual de pérdida capilar puede oscilar entre los 100 y los 150 pelos al día, así que es normal que perdamos cabello diariamente de forma fisiológica. Sin embargo, es importante acudir a un especialista si perdemos densidad o la pérdida supera en mucho estas cantidades aproximadas, para que descarte una posible patología subyacente.  

 

Entre las causas más frecuentes de pérdida capilar, destacamos:  

  • El clima: la caída estacional que se produce en los meses de otoño es un proceso de renovación natural del pelo, ya que hay épocas del año en las que el pelo recambia más que en otras. En otoño y conforme el sol va disminuyendo su intensidad, el pelo pierde calidad y se cae.  
  • El estrés: el sustrato emocional que acompaña a la pérdida capilar tiene que ver con las condiciones adaptativas de cada individuo. El estrés, la ansiedad o la depresión pueden presentar síntomas físicos como la caída del cabello, que acompañan al cuadro clínico psicológico. Este proceso se conoce como efluvio telógeno. 
  • Patología dermatológica: existen muchas entidades dermatológicas que pueden producir caída del cabello, como por ejemplo la alopecia areata. Estas patologías pueden tener base y origen autoinmune, aunque también asociarse a problemas emocionales y de índole psicológica.  

 

Beneficios de la nutricosmética 

Los productos con nutrientes específicos ayudan a nuestro pelo a disminuir la caída en determinadas condiciones climatológicas o estacionales y bajo algunas circunstancias específicas.   

El objetivo es conseguir alargar la fase anágena del cabello, la de crecimiento, y retrasar la fase de reposo y caída (denominada fase telógena).  

A través de un diagnóstico personalizado se puede detectar qué déficits nutricionales tiene nuestro pelo, factor que influye directamente en la incidencia de la caída capilar. La absorción de componentes nutritivos como vitaminas (A, biotina, B9, B12), minerales (zinc, selenio) u oligoelementos como la queratina consigue fortalecer el pelo y evitar su deterioro y posterior pérdida.  

Los tratamientos de prevención y los cuidado de rutina diaria deben incluir una hidratación profunda, eliminar el encrespado y mantener los cabellos sanos de las raíces a las puntas evitando utilizar secadores o planchas de manera cotidiana.  

 La pérdida de cabello por cualquier causa tiene solución si acudimos al dermatólogo ante los primeros síntomas y obtenemos un diagnóstico precoz. En la actualidad, la mayoría de las alopecias pueden detenerse e, incluso, se puede recuperar el cabello perdido si se tratan a tiempo. 


autor
DermoconsejeraExperta en cuidados de la piel

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