02-11-2017 | Dermoconsejera | Cuidados de la piel

Protege tu piel del sol durante todo el año

Aunque lleguen estaciones menos soleadas, no olvides seguir usando protector solar. ¿Por qué? Porque, si queremos mantener nuestra piel sana y sin las temidas manchas que, en el menor de los casos, solo serán un problema estético, debemos protegernos la piel todo el año.

Nos encanta el veranito, disfrutar de fines de semana largos, puentes y reuniones sociales en espacios abiertos en los que relajarnos al aire libre y lucir una piel morena. Vivir en un país soleado, ya sea cerca del mar o de la montaña, ayuda a que así sea. Por ese motivo debemos ser precavidos y tener en cuenta siempre la protección de nuestra piel.

¿Cómo afecta el sol a tu piel?

Según la Sociedad Americana del Cáncer, tenemos que diferenciar y tener cuidado con dos tipos de radiación solar:

  • Los rayos UVA: son los causantes de hacer envejecer a las células de la piel y causar daños al ADN celular. Estos rayos se asocian al daño de la piel a largo plazo y a las arrugas, y también se considera que desempeñan un papel en algunos tipos de cáncer.
  • Los rayos UVB: tienen un poco más de energía que los rayos UVA. Estos rayos pueden dañar directamente el ADN de las células de la piel y son los responsables de causar quemaduras en la piel.

¿Qué nos aporta el sol?

No todo es negativo. Entre otras cosas, el sol nos puede aportar felicidad, energía y beneficios para nuestro organismo, como la vitamina D. Esta se produce cuando nuestra piel se expone a los rayos solares y, por ello, también la conocemos como la vitamina de la «luz de sol», aliada en la absorción del calcio y el fósforo, por lo que es muy importante para la salud de nuestros huesos.

Además, otra de las peculiaridades de esta vitamina es que influye en nuestro estado de ánimo, ya que interviene en la síntesis de los neurotransmisores de dopamina y serotonina, cuyos niveles bajos están vinculados con la depresión.

Incorpora vitamina D en tu dieta

El sol no es la única vía por la cual podemos adquirir vitamina D. También la podemos conseguir incorporando a nuestra dieta alimentos como el pescado azul, los lácteos, los cereales, los champiñones o los huevos, entre los más destacados.

Se trata entonces de encontrar el equilibrio. Saber disfrutar del sol sin que te dañe depende de ti. No dejes que sus rayos deterioren el colágeno y la elastina de tu piel ni que te causen manchas o arrugas. Por ello, debemos utilizar a diario una crema con protector solar. Si ya tienes manchas en la piel, pero quieres prevenir que se acentúen, puedes aplicarte DSP-Cover Stick FPS con protección 50+. Así que, para mantener tu piel sana y bonita, recuerda: ten siempre un protector solar cerca ¡y a lucir una piel radiante!


autor
DermoconsejeraExperta en cuidados de la piel

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