01-02-2019 | Dermoconsejera | Cuidados de la piel

La importancia del agua en nuestra piel

Muchas veces no valoramos aquello que más cerca tenemos y que es esencial para nuestra supervivencia. Como el agua, ese oro transparente. El agua es el hidratante por excelencia y, como consecuencia, la salud de nuestra piel depende de ella.

¿Por qué es tan importante el agua para nuestra piel?

El agua representa más del 30% de nuestra piel, por lo que su aporte es esencial para mantener la turgencia y elasticidad, de acuerdo con la Academia Española de Dermatología Venereología. Una piel deshidratada es menos elástica, es decir, tarda más tiempo en volver a su sitio al estirarla.

El cuerpo pierde agua principalmente a través de los riñones en forma de orina y a través de la piel en forma de sudor. Un aporte adecuado de agua en el interior del organismo evita que la piel se deshidrate. Sin esta dosis diaria nuestra piel es incapaz de cumplir la función de barrera natural y pierde tersura. En el exterior, el agua nos limpia, nos calma y nos refresca.

Además, para que la piel capte las virtudes del agua, tanto por dentro como por fuera, es necesario que bebamos la cantidad suficiente y que nos apliquemos fórmulas hidratantes que penetren en el interior de las células. Siguiendo estos dos consejos básicos, nuestro cutis se verá sano y con vida.

¿Cuántos vasos de agua debemos beber diariamente?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir entre 2 y 3 litros de agua al día, entre 10 y 15 vasos diarios (1 vaso de agua equivale a 200 ml). De esta cantidad, el 20-30% proviene de alimentos sólidos y el 78-80% lo integramos al organismo mediante la ingesta directa de agua, según datos del Instituto de Investigación Agua y Salud.

Ahora bien, la cantidad adecuada de agua no es la misma toda la vida sino que se va incrementando con la edad, varia según la dieta, condiciones ambientales, el nivel de actividad física, entre otros factores. A medida que envejecemos, hay una mayor tendencia a la deshidratación, por lo tanto tenemos que beber más.

Post9_ES

Fuente: http://www.europeanhydrationinstitute.org/es/hydration_levels.html

A la hora de practicar deporte, la Fundación del Corazón aconseja empezar a beber agua 1 o 2 horas antes de la actividad física, no esperar a tener sed para beber, hacer pausas cada 20 minutos para ingerir agua y si hace más de 25ºC, tomar una bebida con sales minerales. Con una pérdida del 1% del agua corporal total aparece la sensación de sed y está demostrado que una disminución del 2% reduce el rendimiento y la función mental. La sed es, por tanto, el primer signo de deshidratación.

Con todo esto, podemos ver que el agua tiene un enorme poder sobre nosotros: nos hidrata, nos calma, nos limpia y ayuda a que nuestro organismo funcione correctamente. Por eso, si queremos sentirnos bien y lucir un rostro elástico y sano, no hay que olvidar la importancia de una buena hidratación.


autor
DermoconsejeraExperta en cuidados de la piel

Twitter

Facebook

Esta página Web utiliza Cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y analizar los hábitos de navegación del usuario. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración de cookies u obtener más información visitando nuestra Politica de Cookies.