01-08-2017 | Dermoconsejera | Consejos smart aging

Prepara tu piel para la depilación

La depilación ha mejorado mucho en los últimos años, pero a pesar de ello sigue siendo un reto para el cuidado de la piel, puesto que en mayor o menor medida supone una agresión que puede afectar a nuestra piel y provocar mayor sensibilidad o irritación.

¿Qué tipo de depilación escojo?

  • Máquina de afeitar: la depilación se produce por corte, no se extrae el pelo de raíz. Es un método bastante abrasivo, puesto que retira parte de la superficie cutánea externa.
  • Maquinilla eléctrica: realiza una extracción del pelo desde la raíz, por lo que el pelo debe regenerarse entero para volver a crecer. Eso supone que la depilación suele durar más. Aun así, no te lo recomendamos si tienes la piel sensible, puesto que es doloroso y afecta a toda la capa córnea.
  • Cremas depilatorias: su función está orientada a la debilitación de la base capilar del vello. Necesita tiempo para su acción y para su absorción parcial. Es más lento, pero también es efectivo.
  • Cera: probablemente se trate de uno de los métodos más utilizados por su eficacia, ya que extrae el pelo en toda su extensión y posteriormente debilita su crecimiento.
    • Existen varios tipos de cera, según su aplicación (bandas o directamente) o su temperatura de acción (caliente, tibia o fría).
  • Láser: en la actualidad es el método más eficaz, cómodo y seguro. Se basa en la fototermólisis selectiva, que actúa sobre la melanina del vello (nuestro pigmento natural), aumentando la energía calorífica sobre el folículo y destruyéndolo. Requiere, eso sí, varias sesiones. Además, puede ser un tratamiento eficaz para la foliculitis o hirsutismo.
    • Tipos de láser depilatorio: los más adecuados son los que poseen una longitud de onda entre 700 y 1200 nm, por ser en este rango donde mayor absorción de melanina se produce y menor interferencia con otros pigmentos como la hemoglobina hay. Los más empleados son:
      • Láser de alejandrita (755 nm).
      • Láser de diodo (800 nm).
      • Láser de neodimio-YAG (1064 nm).
      • Luz pulsada intensa de uso médico (590-1200 nm).

  

Te recomendamos… antes de la depilación

La piel antes de la depilación debe estar debidamente exfoliada y limpia. Una piel con un cúmulo de células muertas o no correctamente lavada puede aumentar el riesgo de complicaciones, como foliculitis, irritación o celulitis (infección).

Además, una exfoliación correcta permite que la depilación sea más efectiva y menos agresiva. Asociar calor previo puede disminuir los síntomas.

Te recomendamos… después de la depilación

Tras la depilación, te recomendamos evitar productos que contengan alcohol, puesto que se han producido microrroturas en la superficie cutánea y con su aplicación podemos inducir irritación o dolor.

Es recomendable utilizar frío en las zonas más afectadas, ya que tiene un efecto calmante y la vasoconstricción que provoca ayudará a disminuir los efectos negativos de la depilación.

Podemos utilizar emolientes hidratantes para ayudar a que la piel inicie su proceso de regeneración cuanto antes.

Últimos consejos: depilación y verano

No te recomendamos usar métodos depilatorios después de tomar el sol o si tu piel está irritada por otra causa. Como hemos comentado, la depilación produce una agresión tisular que puede incrementar los efectos secundarios de la exposición solar, lo cual tendrá un mayor impacto sobre el cuidado de la piel: sequedad, irritación o infección.

Además, si tienes problemas vasculares, ten precaución, puesto que las varices o telangiectasias pueden empeorar según el método depilatorio que utilices.


autor
DermoconsejeraExperta en cuidados de la piel

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