09-10-2017 | Dermoconsejera | Consejos smart aging

Móntate el spa en casa

Las vacaciones de verano aún no se han acabado, así que por qué no aprovechar y tomarnos un tiempo para el cuidado de nuestra piel. Antes de que lleguen a su fin y tengas que empezar con las jornadas agotadoras de trabajo, qué menos que tomarte un tiempo para ti y para tu piel. Solo tienes que planificar un día para disfrutar, relajarte y dedicarle un rato especial a tu piel.

Hoy te proponemos una rutina para convertir tu casa en un completo spa. Toca cuidarse y seguir nuestras recomendaciones para mantener y recuperar la luminosidad perdida durante la semana.

 

  1. Relájate
    • Uno de los requisitos fundamentales para esta rutina es crear un ambiente propicio para que tu piel sienta los beneficios de la tranquilidad y la relajación.
    • Unas musicoterapia y aromaterapia adecuadas son importantes para crear este ambiente de desahogo que facilitará el efecto positivo de los tratamientos siguientes.
    • Utiliza música suave que prácticamente no escuches, pero que sea suficiente para que tu mente se abstraiga. Consigue potenciar el entorno mediante aromas como la lavanda o los cítricos.
    • Ajusta la temperatura para que sea cálida. Te recomendamos que nunca baje de 25-26 grados.
    • Crea una atmosfera cálida utilizando la luz tenue de velas perfumadas.
    • En este caso, aumentar la humedad del ambiente mediante recipientes con agua caliente y vapores es bueno para facilitar la detoxificación de tu piel.
  2. Terapia de exfoliación
    • Para que tu piel esté preparada para toda la rutina, te proponemos una exfoliación profunda, tanto facial como corporal.
    • Inicia una higiene profunda de la piel de tu rostro, empleando algún peeling facial suave. A continuación, prosigue con tu cuerpo, utilizando algún tipo de guante de crin que consiga facilitar la exfoliación cutánea.
    • Tras lograr una piel libre de impurezas, te recomendamos que te tomes un baño con agua caliente (35-37 grados). Asocia una bomba de jabón de avena, que producirá una agradable sensación con su espuma e iniciará una suave hidratación de tu piel.
    • La piel estará limpia y con los poros abiertos y el tejido subcutáneo experimentará una vasodilatación que será fundamental para la nutrición posterior.
  3. Dieta detoxificante
    • Bebe abundante agua fresca mientras dure el tratamiento.
    • Puedes asociar bebidas diuréticas, como el té verde templado o ligeramente fresco.
    • Puedes prepararte batidos detox que contengan vitaminas A, C y E, conjuntamente con betacarotenos, para potenciar el efecto beneficioso de la exposición solar de estos meses.
  4. Tratamiento hidratante
    • Tras el baño y la higiene profunda del cuerpo, es el momento de hidratar y nutrir la piel.
    • Aplica productos que contengan una alta concentración de vitaminas. Deben ser emolientes suaves que recuperen la porción lipídica de la piel y le aporten frescura y luminosidad.
  5. Masaje drenante
    • Acaba el tratamiento tras la hidratación y nutrición de la piel con un masaje drenante.
    • El calor ha producido una detoxificación natural que se ha visto potenciada por los productos de limpieza facial y corporal.
    • Aplica un producto adecuado en las piernas, el abdomen y los brazos realizando círculos concéntricos; presiona más en el centro y disminuye la presión a medida que te alejes del punto inicial. Así mejorarás la vascularización de la piel y la absorción de nutrientes.

autor
DermoconsejeraExperta en cuidados de la piel

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